Con materiales reciclados, ex cartoneros lanzan una línea de muebles

Hay malas y buenas noticias. La mala, en este caso, pertenece al pasado y evoca los años posteriores inmediatos al 2001, cuando tantos quedaron sin trabajo y fueron literalmente arrojados a las calles para encontrar alguna forma de sustento. En ese difícil contexto nacía la que es hoy la buena noticia: una cooperativa formada por ex recuperadores urbanos (es decir, cartoneros) lanza una línea de muebles de madera de exterior realizada en forma integral por ellos mismos, y con material totalmente reciclado.

Son distintos tipos de bancos y mesas destinados a plazas, jardines, parques, edificios y terrazas (en definitiva, escenarios al aire libre) fabricados en madera plástica: un material llamado así porque a pesar de no ser madera se le asemeja mucho en apariencia y además posee una gran resistencia a la intemperie -sol, lluvia, vientos, paso del tiempo- sin necesidad de ningún tratamiento especial.

“La presentación de esta línea de muebles, que será el 7 de abril a las 7 de la tarde en el Museo de Arquitectura (MARQ) es un modo de mostrar el ciclo que recorre nuestra tarea”, explica a Clarín ARQ Eduardo Jalil (43), presidente de la Cooperativa Creando Conciencia. Pablo Bianchi y Facundo Spataro, dos diseñadores industriales egresados de la UBA, sumaron creatividad a la tarea en el diseño del mobiliario.

Jalil, ex tornero metalúrgico que quedó sin trabajo en 2001, añade que la la Cooperativa, integrada por más de 40 socios certificados por la Facultad de Agronomía de la UBA como recicladores urbanos, recorre varios privados de la zona norte desde hace muchos años con su camión haciendo recolección diferenciada de residuos domiciliarios. “Nuestros principales clientes son los vecinos de Nordelta -dice Jalil-. Pasamos 3 veces por semana a recolectar todo lo que es reciclable y que la gente dispone en la bolsita verde: plástico, cartón, papel, vidrio… Recuperamos 22 toneladas de vidrio por mes y entre 18 y 19 toneladas de plásticos”.

El ciclo que realiza la cooperativa no empieza en la recolección, sino en la concientización de los vecinos para que aprecien las ventajas del reciclado. “Damos charlas a adultos y chicos para que comprendan que si ponen un envase de agua o gaseosa en la bolsa negra irá a un relleno sanitario y tardará 800 años en degradarse y, en cambio, si lo disponen en una bolsa destinada al reciclado volverá a ser envase reciclabe a su vez en un par de semanas”.

Una vez que el camión de la cooperativa llega a su sede, los recicladores separan y recuperan los elementos recolectados para ponerlos a disposición de las distintas industrias que usan como materia prima residuos reciclados.Con materiales reciclados, ex cartoneros lanzan una línea de muebles

“Pero ahora, con esta nueva línea de equipamiento urbano, damos un paso más allá -comenta Edgardo Jalil-. Creamos una nueva unidad de negocios para ser capaces no solamente de recolectar y separar residuos sino también de producir muebles de jardin, y varios de los socios se capacitaron como carpinteros y soldadores para poder realizar la nueva tarea. Es una mejora en nuestras condiciones de trabajo que además nos permite ser sostenibles con el medio ambiente, ya que los muebles de exterior se fabrican con material recuperado”.

La tarea no hubiera sido posible sin el expertise de dos diseñadores industriales: Pablo Bianchi y Facundo Spataro. Bianchi, egresado de la UBA, es profesor en la Universidad de Misiones y bajo un enfoque que denomina Postdiseño relaciona diseño, cultura y sustentabilidad a través de proyectos para Innovar, CMD, Fundación Vivienda Digna y TECHO, entre otros.

Spataro, también egresado de la UBA y de las Escuelas ORT, es socio fundador de Zumdisegno y realizó distintos proyectos para diversidad de industrias, aunque su especialidad ha sido el diseño de sillas, y por eso fue distinguido varias veces con premios Innovar. “Vengo trabajando con la Cooperativa Creando Conciencia desde hace varios años -comentó Spataro a ARQ-. Junto a Alejandro Kweller diseñamos para ellos una máquina para moler vidrio, una tarea que antes los recicladores realizaban con una maza, y que era bastante peligrosa. Después, los cooperativistas quisieron desarrollar distintas líneas de productos utilizando distintos plásticos reciclables y así surgieron tachos de basura, maceteros y ahora esta primera línea de muebles urbanos, compuesta de distintos tipos de bancos y mesas en madera plástica”.

Spataro explica que a través de un subsidio con el Ministerio de Industria, la Cooperativa pudo montar un taller de tornería y soldaduras en Benavídez, junto a la planta donde reciben, separan y reciclan los residuos y además hacer frente a los honorarios de los diseñadores.

“Todos los muebles son para la vía pública o para espacios al aire libre, y tienen la posibilidad de ser atornillados al piso o al suelo -explica Facundo Spataro-. Hay dos líneas: Flor, que utiliza la listones de madera plástica de canto, y da la apariencia de más resistencia, y Becco, que tiene una línea más liviana. Ambos tipos de bancos se apoyan sobre estructuras de metal. Hay bancos con y sin respaldo, y también próximamente se fabricarán bancos dobles, todos muy resistentes. También está proyectada una línea de mesas de exterior”. Los bancos cuestan desde $ 7.500 en adelante. La línea completa del mobiliario puede verse on line en el sitio web de la cooperativa.

Edgardo Jalil no puede disimular su alegría. “Es que muchos de los que integramos la cooperativa somos quienes en 2001 nos quedamos sin trabajo y tuvimos que salir a la calle a buscar el sustento -rememora-. Si bien juntar material reciclable es una opción digna, nosotros quisimos hacerlo en un lugar estable, bajo techo, con baños y una mínima comodidad. Más de la mitad de los cooperativistas son mujeres, que todos los días ponen lo mejor de sí para salir adelante. Hacemos nuestro trabajo con mucho cuidado y respeto. Por eso barrios como Nordelta se fijaron en nosotros”.

La presentación en sociedad será en pocos días, y, como no podía ser de otro modo, el catering de la presentación de la línea de muebles estará a cargo de otra cooperativa: Pashuca, del barrio de Flores.

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