Descubriendo la costanera de Bariloche

Creímos que valía la pena recorrer este espléndido sector de la ciudad y conocer en detalle ese mirador natural al lago Nahuel Huapi mientras nos oxigenábamos con su aire puro.

Un gran muro de piedra separa la vida de la ciudad de San Carlos de Bariloche del lago Nahuel Huapi. Forma parte de la costanera que corre paralela a la avenida 12 de Octubre y siempre invita a realizar una caminata o, por qué no, a andar en bicicleta.

“Se puede decir que la costanera comienza en el puerto de San Carlos y se extiende hasta el puente del río Ñireco”, nos dijo Eduardo Pérez del Museo de la Patagonia. “Quienes aquí vivimos aprovechamos su recorrido para hacer entrenamiento, correr o simplemente caminar y disfrutar de un paisaje nuevo cada día.”

El puerto es una gran terraza sobre el lago Nahuel Huapi, con una vistosa galería comercial con atractivos turísticos. El muelle ya casi no se utiliza para la salida de embarcaciones.

Para hospedarte tenes diversas opciones, desde alquilar casa en bariloche, alquiler de cabañas en bariloche o alquilar departamento en bariloche. Estas son una de las posibilidades que te brindamos para que aproveches la ciudad junto a tu familia.

Desde allí, hace más de cien años Argentina y Chile intercambiaban sus mercaderías a ambos lados de una frontera casi invisible. Era lugar de atraque de la famosa Modesta Victoria y barcos particulares de excursión.

  • Mirador natural al lago Nahuel Huapi

    Mirador natural al lago Nahuel Huapi

  • Bariloche y su lago, antigua foto

    Bariloche y su lago, antigua foto

  • Plazoleta de la catedral

    Plazoleta de la catedral

Básicamente, el recorrido por la costanera nos llevó a reconocer esa arquitectura barilochense que se repite en el Centro Cívico y en algunos edificios costeros emblemáticos. Generosos en sus medidas y con basamentos de piedra, sus cerramientos y grandes balcones de madera combinaban con el Centro Cívico.

El estilo Bustillo es la “marca en el orillo” de los edificios de la catedral, de movilidad de Parques Nacionales, Aguas Rionegrinas y la escuela primaria para niños y adultos 266 del año 1949.

Aprovechamos para sentarnos en un banco de la plazoleta de la catedral a la altura de la calle Palacios. De alguna manera, perdimos la noción del espacio ya que la espesa vegetación ahogaba el ruido del tránsito rápido de la avenida 12 de Octubre.

Levantamos la vista y espontáneamente nos salió un “¡Qué bien parquizada esta zona!”. Viejos pinos y enormes sequoias nos recibieron con su sombra y pasaron a ser protagonistas de ese tramo de nuestro paseo. Imágenes religiosas y las escalinatas que elevan el edificio de la catedral complementaban el paisaje.

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