¡¡Quiero publicar una novela!! ¿Qué hago?

¡Hola a todos!

Hoy voy a dedicar la entrada del blog a responder de manera genérica a todos los que me preguntáis por e-mail, Facebook, Tuenti, comments de blog, etc etc… cómo promocionar un libro y hacer la correccion de texto.

Pues bien, como ya he dicho, lo primero es TERMINARLA. Sé que parece algo obvio, pero os sorprendería la de veces que me encuentro con chavales y chavalas que quieren saber dónde enviar su novela o con quién deben contactar dentro de una editorial cuando no tienen ni tres capítulos de su libro. NO OS AGOBIÉIS, de verdad. Terminad la novela, disfrutad escribiéndola, corregid y editad las cien mil veces que creáis necesarias hasta que penséis que está estupenda.

Después os recomiendo que se la paséis a vuestros amigos cercanos o familiares o profesores o lo que queráis para que os den un punto de vista externo. Como ya he dicho otras veces, cuando estás escribiendo sólo ves el árbol que tienes delante y no eres capaz de ver el resto del bosque. Un lector puede decirte: oye, ¿te has dado cuenta de que esto y esto se conectan aquí y podrían estar relacionados más adelante? Algo que tú, como creador que tiene todo en su cabeza, no has sido capaz de percibir. Y, por favor, rogadles que sean DUROS. Que tachen y tachen y borren y cambien y critiquen… porque con palabras bonitas no se llega a ningún lado. Porque, aunque ellos os doren la píldora, el día de mañana serán editores profesionales quienes os valoren la obra. Y ellos no van a tener tiempo para palabras bonitas si no las merecéis.

Una vez que estéis contentos con el resultado, registradlo en la Propiedad Intelectual. Nunca se sabe quién puede leer vuestra obra y decidir plagiarla. Yo, por suerte, no me he encontrado nunca con este problema, pero es un riesgo que no tenéis por qué correr si hacéis lo que os digo. Para más información sobre la PI, pinchad aquí.

Cuando lo tengáis registrado, ¡el cielo es el límite! Lo que tenéis que hacer es, en primer lugar, estar un poco al loro de cómo va el mercado editorial. Quiero decir, si tenéis un cuento para niños, no se lo mandéis a una editorial que sólo publique libros de adultos. Fijaos en las novedades de las editoriales (basta con ir a una librería y echar un ojo a las mesas) y apuntad el nombre de las que penséis que podrían tener vuestra novela entre sus filas.

Cuando lo tengáis hecho, entrad en Internet y poneos en contacto con ellas. La mayoría (por no decir todas) tienen e-mails en sus webs. Les explicáis que queréis enviar un original y que si os pueden facilitar un correo o una dirección postal para hacerlo. Lo normal es que contesten, aunque hay algunas que tienen e-mail para aparentar y luego ni los miran, jeje.

Hecho esto, debéis tener en cuenta unas cuantas cosas que enumero a continuación:

Ser autor novel y llegar a una editorial con una saga, es un problema. Los editores en general no se arriesgan a publicar a “novatos”, y menos si van con tres o cuatro libros en la mochila. Sé que es absurdo que os lo diga yo, pero es la verdad. Cuando presenté Cuentos de Bereth I les dije que si tenían reticencias por publicar 3 libros, la historia podía quedarse en el primero (cambiando un poco el final). Por suerte Versátil me pidió el resumen de las siguientes partes, les gustó lo que pasaría y accedieron a comprar la trilogía entera. Así que, como veis, es sólo un consejo, pero desde luego no es la regla absoluta.
Fijaos en que la editorial que apuntáis tenga autores nacionales. Hay editoriales que no se molestan en promocionar a autores españoles (véase Salamandra, por ejemplo). En parte porque es más fácil publicar libro que ya viene editado del extranjero y que sólo hay que traducir, en parte porque vienen alabados por críticas del exterior. Por suerte, cada vez más editoriales publican a autores del país (¡We!).
Habrá editoriales que os pidan unos capítulos del libro, otras un resumen general de la trama, otras el libro entero… haced LO QUE OS PIDEN. Por muy interesante que sea el capítulo 8, o por muchas ganas que tengáis de que se lean vuestro prólogo, si lo que os piden es un resumen, dadles el resumen. Los editores son humanos y tienen tanto trabajo que no dan abasto. Por ello, cuanto más les facilitemos las cosas, mejor.
Ser menor de edad no es un impedimento, como muchos me preguntáis. Si bien es cierto que habrá editores más carcas que no se molesten en leerse el libro por este hecho, lo normal es que tengan lectores que valoren tu obra. También es cierto que ahora con 15 años no escribís como vais a escribir con 22 si habéis seguido practicando. Así que, volvemos a lo mismo, NADA DE AGOBIOS. Parece que uno, si no publica antes de los 24, ya no vale. Menuda estupidez, así os lo digo. Eso no quita que no lo intentéis con cada novela que terminéis, ¿eh?
Enviad el libro a todas las editoriales que os interesen. Ya os aviso que tardarán MUCHO en contestaros, si es que os contestan. Por eso, no dejéis de trabajar. Seguid escribiendo otras novelas o corregid un poco más la que habéis enviado o lo que sea, pero no os detengáis a esperar la respuesta de las editoriales, porque a lo mejor ni llega.

Una vez que el milagro se haya obrado y alguien se haya interesado por vuestra novela, mirad bien el contrato para que no os timen por ningún lado. Si contáis con la ayuda de un abogado para que os eche una mano o de un escritor experimentado que sepa qué se puede y qué no se puede hacer, mejor.

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